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La Coctelera

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EL RETO DEL CAMBIO

Los cambios: ¿amenaza u oportunidad?

Los cambios se presentan como amenazas u oportunidades dependiendo básicamente de la actitud personal frente a ellos. Anteriormente se creía que la seguridad radicaba en la fuerza, el volumen, la organización, etc. Pero ahora estas características aparentemente tan importantes, poco o nada tienen que ver con la verdadera fortaleza frente al cambio.

Millones de seres vivos y centenares de imperios, empresas, y organizaciones han desaparecido porque no pudieron afrontar los cambios: les faltó adaptabilidad.

Desde el día en que nacimos, el reto de las cambios ha sido constante. Algunos de esos cambios los hemos sufrido a manos de otras personas. Pero ya estaba escrito que, en una forma u otra, íbamos a pasar el resto de nuestras vidas en medio de constantes cambios.

La adaptación como medio de supervivencia. La rutina no es supervivencia.

Hubo una época en que la seguridad se podía encontrar en la rutina. Los seres humanos acostumbraban a buscar una rutina agradable y cómoda, esconder en ella la cabeza y pensar que gozaban de verdadera seguridad.

La seguridad ya no se encuentra en la rutina. En un mundo en constante evolución, en la rutina es donde menos seguridad hay. La persona que goza ahora de mayor seguridad es aquella que tiene la mayor capacidad de adaptación.

Los cambios en la historia de la humanidad

Y mientras más rápidamente cambie el mundo, mayor seguridad brindará la capacidad de adaptarse a ese mundo cambiante. Y es verdaderamente asombroso cómo se ha acelerado el ritmo del progreso si hacemos un breve recuento de la historia de la humanidad desde la invención de la palanca hasta la conquista del espacio. Ahora, si los cambios constituyen una amenaza o si proporcionan seguridad, depende únicamente de cómo reaccionemos ante ellos. Si los cambios nos asustan, los cambios constantes representarán una amenaza para nosotros.

La constante del cambio

Por otro lado, nos damos cuenta de que todo cambio constituye una oportunidad y los cambios constantes nos brindarán una constante oportunidad.

Por otra parte, si no aceptamos los cambios, tendremos que hacerle frente a las consecuencias y la más obvia es que desapareceremos: de la organización, del mercado, etc. Antes, si hacíamos un cambio era casi por accidente.

Un inventar haciendo pruebas en un desván, podía llegar a inventar algo. Pero eso ya no se hace así.

¿Son fortuitos los cambios?

Los cambios ya no son fortuitos — ahora contamos con miles y miles de personas que trabajan constantemente, día tras día, con la finalidad específica de imponer cambios. La investigación es progreso a propósito.

Ahora contamos con científicos, ingenieros, técnicos, sociólogos, psicólogos y profesionales de cientos de nuevas disciplinas — y todos ellos se ocupan de cambiar el mundo. Están creando nuevos métodos, nuevos materiales, nuevas máquinas, nuevos productos y nuevos mercados todo lo cual significa oportunidades ilimitadas para aquellas personas que han podido seguirle los pasos a la marcha del progreso. Este auge de investigación no es únicamente de carácter técnico, sino que también abarca otras áreas de investigación, entre ellas las ciencias sociales y el arte de la motivación humana, por ejemplo. Hace años, cuando la investigación era de naturaleza puramente técnica, el aspecto social no era sino una especie de subproducto.

Hoy en día no sólo efectuamos cambios tecnológicos sino que también realizamos importantes avances en las ciencias sociales. Hoy, no sólo están cambiando los métodos de producción, sino también los de venta distribución y servicios.

Reacción ante los cambios

Así, en el vocabulario del fabricante y del distribuidor, del gerente y del contador, ha aparecido un nuevo término: el Factor RC. Vale la pena cuestionarnos sobre nuestro propio Factor RC-Nuestra resistencia al cambio-. Es fácil hacernos un análisis introspectivo y determinar el nivel de recelo o agrado conque aceptamos los cambios reales o imaginarios.

Luego podemos comparar nuestro factor RC con el de otros individuos. Propongan una idea ante un grupo de personas y observen sus reacciones.

Los que tienen una mentalidad negativa, se ponen nerviosos y no pueden pensar sino en las razones por las cuales no podrá realizarse. Por otro lado, los que tienen mentalidad positiva, inmediatamente tratan de concebir la forma en que podrá llevarse a cabo. El obstáculo que resulta una barrera infranqueable para la persona con mentalidad negativa se convierte en un punto de partida para quien tiene mentalidad positiva. Así conforme va buscando y creando soluciones, la persona con mentalidad positiva tiene siempre presente la meta que se propone alcanzar.

Experiencia vs. rutina

Uno de nuestros problemas es que no sabemos cómo medir la experiencia. Cuando una persona dice que tiene 15 años de experiencia, frecuentemente lo que quiere decir es que ha hecho el mismo trabajo durante quince años.

Hay una gran diferencia entre tener 15 años de experiencia, y tener un año de experiencia durante 15 años. La diferencia es desarrollo.

Actitud mental hacia el cambio

Por vez primera en la historia, un adulto puede determinar su propia edad: puede hacerse viejo a los 40 o permanecer joven hasta los 70. Todo depende de la actitud que adopte con respecto a los retos que los cambios representan.

Nunca se había podido avejentar tan pronto un individuo o retener su juventud por tanto tiempo. Algunas personas ya han jubilado su mente a los 40 — pero desgraciadamente van a seguir trabajando, por así decirlo, durante 25 años más.

Por otra parte, de cuando en cuando tropezamos con ese carácter fabuloso del veterano que, sin tener la cabeza hueca, sí tiene la mente despejada — aquel que combina la sabiduría de la madurez con el vigor de la juventud. Esa es una persona incalculablemente valiosa para la sociedad y para la organización.

En esta era en que todo se hace oprimiendo botones, no es el tamaño de músculos o la edad lo que cuenta, sino la actitud mental. Eso determina qué tan rápidamente marchamos — y si vamos hacia adelante o hacia atrás. Nunca antes podía una persona triunfar o fracasar tan rápidamente.

Los cambios actuales son exponenciales

Si trazamos una gráfica que represente el progreso del hombre a través de la historia, podemos empezar en la época del hombre de las cavernas y de ahí continuar por decenas y decenas de miles de años sin que haya cambio alguna en la línea del progreso, hasta llegar a 1830.

Pero en 1830 fue cuando sucedió algo extraordinario: un caballo compitió contra una locomotora y la locomotora ganó la carrera. Así, el hombre superó la barrera del “forraje”. Por primera vez, un ser humano viajó más rápidamente que un caballo y de ahí en adelante la curva del progreso empezó a subir. En 1830 tenía por así decirlo, 8 centímetros de alto y para 1945 había alcanzada unos 35 centímetros de alto. Pero, desde 1945 hasta 1975 sería más alta que la Torre Eiffel y actualmente, antes de que pudiera dibujarse, sería anticuada, porque no es posible dibujarla tan rápidamente como va subiendo.

Existen ejemplos que respaldan estas aseveraciones. Consideremos simplemente las diferencias tecnológicas que separan la época del Rey Salomón y la época de Bolívar. En tiempo, esas épocas están separadas por casi tres mil años. Sin embargo, en ambas épocas se usaba el mismo tipo de aprovisionamiento de agua, el mismo tipo de calefacción, el mismo tipo de alumbrado, el mismo tipo de trabajo esclavo, el mismo tipo de transportes y el mismo tipo de comunicaciones. Muy pocos cambios radicales ocurrieron en el período que media entre la vida de uno y la del otro, a pesar de que los separa una diferencia de tres mil años.

Es sólo en la época actual que ocurren cambios verdaderamente importantes en el transcurso de la vida de una persona. Como resultado de esta avalancha de progreso, casi toda la experiencia previa del hombre ha quedado anticuada. Y lo que no ha quedado anticuado, va en camino de quedar anticuado.

La obsolescencia del cambio

Es indiscutiblemente cierto eso de que si hacemos algo actualmente en la forma que venía haciéndose antes, lo más probable es que lo estemos haciendo con un método anticuado. Una de las cosas que debemos entender de una vez por todas es que la mayoría de los métodos que usamos actualmente fueron diseñados para hacer frente a circunstancias que ya dejaron de existir.

Así todavía usamos muchos métodos de manufactura, de distribución, de venta y de servicios que fueron diseñados para las condiciones que existían en épocas pasadas.

Uno de los grandes cambios ocurridos es que muchas de las cosas que se consideraban imposibles hace apenas unos cuantos años, se han vuelta enteramente factibles. Esta explosión tecnológica y estos enormes avances científicos, le han proporcionada al hombre toda una nueva gama de herramientas que nunca había tenido a su disposición. No sólo tiene ahora nuevos materiales, nuevos métodos y nuevas máquinas, sino también nuevos niveles culturales, nuevos niveles de vida y nuevos modos de pensar.

En cualquier período de la historia, los hombres que sobresalen son los que posee suficiente visión para darse cuenta de la forma en que sus épocas difieren de las anteriores, hombres que consiguen romper las cadenas que los aprisionan dentro de las limitaciones de la era anterior.

¿A dónde ha ido a parar la imaginación?

Uno de los problemas más grandes que enfrenta hoy el hombre es que su habilidad de hacer cosas ha superado a su imaginación. No puede decidir las cosas que necesitan ser hechas con tanta rapidez como las puede hacer. Por ejemplo, los jets actuales han superado el sueño del hombre de trasportarse volando como las aves.

Y el hombre puede sobrepasar sus sueños una y otra vez. Todo lo que necesita es suficiente valor para romper con las limitaciones del pasado. Si deseamos progresar, si queremos que nuestros clientes jefes y todos los que forman nuestra organización se sientan inclinados a adoptar las nuevas ideas que proponemos, debemos romper con el pasado y probarles a todos que nosotros y la empresa para la cual trabajamos les ayudarán a alcanzar el progreso que persiguen

Muchas ideas exitosas se pierden al tropezarse con la inercia de miembros de su organización.

Preguntas infaltables

Unas preguntas que conviene hacerle a todo dirigente — preguntas que a todo dirigente le conviene hacerse a sí mismo— son:

¿ Qué tal dirigente ha resultado usted?

¿ Cuántos hombres ayudó a formar?

¿ Cuántas ideas ayudó a hacer fructificar?

¿ Cuántos mercados contribuyó a desarrollar?

¿ Cuántas áreas de productividad ha creado?

¿ Ya implantó la filosofía del servicio al cliente en su empresa?

¿ Realmente acepto en mi interior el servicio?

Cambios vs. estabilidad

Pero también es cierto que el dirigente recibe un constante diluvio de ideas innovadoras que alguien desearía ver adoptadas. Y eso le crea un serio problema que es mantener el equilibrio entre los cambios y la estabilidad. El problema es decidir cuántos cambios y cuánta estabilidad.

En este sentido, hay que determinar la combinación adecuada. Los cambios desenfrenados conducen al caos y la estabilidad redomada produce estancamiento.

Así, para que una organización pueda progresar todas las áreas, tienen que avanzar en forma coordinada el personal de oficina, el personal de servicio, el personal de ventas, el personal administrativo, etc. Todas tienen que avanzar en la misma dirección y a la misma velocidad. No es posible llegar a ningún lado si una de las áreas marcha a un ritmo diferente.

¿Es valiosa la experiencia por sí misma?

La experiencia tiene una cualidad particular: es simplemente una herramienta que carece de valor por sí misma. Su valor depende enteramente de la pericia y inteligencia de la persona que la usa. Puede usar esa experiencia, como un trampolín con el cual saltar al futuro, o puede usarla como un espejo retrovisor para concentrar su atención en el pasado.

La experiencia conjunta de una organización puede ser un valiosísimo haber o una pesadísima carga.

Su verdadera utilidad depende de lo que la organización haga con esa experiencia. Puede ser un pasaporte al futuro o puede confinarnos a vivir en el pasado.

¿El sentido común favorece los cambios?

El sentido común, la experiencia y las mentes brillantes pero bloqueadas hacia el cambio (aquellas que llevan a la parálisis por el análisis) han sido en muchas ocasiones, a través de los tiempos, un freno a la creatividad, al progreso de las personas, de las organizaciones y de la humanidad. No se pretende desconocer la importancia de la experiencia y el sentido común que han evitado en muchas ocasiones situaciones catastróficas, sino caer en la cuenta sobre la mala utilización que se le ha dado a estas cualidades en muchos hechos históricos relacionados con la creatividad. Muchos inventos fueron atacados por personas inteligentes e influyentes de la época que no veían utilidad en ellos, por ejemplo, el teléfono, y muchos inversionistas nunca compraron acciones en la naciente compañía telefónica.

¿Es el cambio producto de la necesidad?

Otro obstáculo en los procesos creativos y de cambio es creer que la necesidad es el factor número uno del progreso.

Lo cierto es que la necesidad tiene muy poco o nada que ver con los inventos. Los progenitores de los inventos son la inteligencia y el descontento. Cuando una persona inteligente no está satisfecha con algo, hace algo para cambiar la situación.

Tomás Alba Edison dijo: “¡Muéstreme a alguien que esté satisfecho y le mostraré a un fracasado!”.

Pero eso resulta tan enojoso oír a alguien decir que sólo quiere tener empleados satisfechos.

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PARA DONDE VAMOS?


Entender que queremos ser y como lo vamos ha hacer, es de suma importancia a todo nivel y para todos los agentes económicos. Si no contamos con una definición de una "visión" y "misión" no hay forma de saber a donde nos estamos dirigiendo. Una vez definida la "misión" hay que desarrollar los planes estratégicos que den las pautas concretas que permitan hacer realidad la "visión" planteada.

John Kotter, profesor de Harvard señala que las visiones efectivas deben reunir las siguientes condiciones: tomar una visión gráfica de lo que puede ser el futuro atendiendo los intereses de largo plazo de los agentes involucrados, establecer metas ambiciosas pero realistas, ser bastante clara para que sirva de guía en la toma de decisiones y ser lo suficientemente flexible para poder introducir los cambios del mundo moderno.

La visión debe ser entendida y compartida por todos los ciudadanos, de nada sirve que la dirección explique su visión si la población no la siente como suya. La visión debe gestarse en la base de los sectores productivos, a fin de cohesionar a la sociedad en su conjunto para la acción. La única manera de tener éxito y poder afrontar los retos del futuro es que los líderes hagan realidad una visión compartida con participación de toda la población. Esto implica el compromiso de los todos los agentes económicos y políticos para concentrar los esfuerzos en la misma dirección, evitando duplicar tareas que muchas veces llevan a trabajos repetitivos con la consiguiente pérdida de recursos y tiempo que ello demanda.

También es importante que la visión refleje los valores, creencias y conductas de la región siendo necesario cambiar algunos de ellos en la búsqueda de una nueva cultura de competitividad.

Así tenemos que Singapur tiene como visión nacional para el siglo XXI ser "la isla inteligente del mundo", lo cual lleva a orientar toda sus política económica - financiera en función de ese gran objetivo nacional y Chile se plantea ser "el nexo del Atlántico con el Pacífico y una economía desarrollada principalmente de servicios para el siglo XXI".

Asi en nuestro país; las regiones de Junín y La Libertad, Junin está llamado a ser "el gran corredor central del país que vincule el Atlántico con el Pacífico y un gran centro agroindustrial de productos naturales, con desarrollo de la industria de psicultura, confecciones y el turismo de aventura". Por otro lado; La Libertad sería: "el primer centro agroindustrial de exportación del norte en: espárragos, caña de azucar y fruticultura, el eje turístico del norte del país y un importante productor de cuero y calzado con calidad de exportación y marca propia" (Taller Regional de Competitividad). Esto no impide el desarrollo de otros sectores de la actividad económica, sino cual debe ser la prioridad o el énfasis en la estrategia del desarrollo regional a seguir en los próximos años.

Entre otros beneficios de tener definida una visión nacional o regional es que daría continuidad y permanencia a las políticas económicas independientemente del ciclo político del país. De otro lado el tener una visión nos da una referencia sobre la verdadera dimensión de lo que implica la tarea del desarrollo de un país o región. Tal vez lo más importante es que una visión compartida lleva al compromiso de todas las personas involucradas y a la toma de conciencia de que todos necesitan de todos.

Así tenemos que a diferencia del pasado; en que la planificación central partía del Estado, hoy en día con la apertura y la globalización el desarrollo regional es abordado bajo una óptica de mercado que se inicia identificando los sectores competitivos actuales y futuros que puedan ser el soporte de la actividad económica y del desarrollo nacional o regional.

Terminado el corto plazo, la gran tarea es definir el futuro que deseamos, por lo cual es positiva la iniciativa de diferentes instituciones de lograr tener una visión compartida para el país y las diferentes regiones o ciudades, lo cual sin duda constituye hoy en día una verdadera prioridad nacional. Sin embargo ya es el momento de pasar cuanto antes a la acción con una definición clara de las estrategias y líneas maestras para cada región, tarea la cual el Estado la debe promover, siendo el gestor de la competitividad el sector privado.

En la nueva estrategia de desarrollo se requiere del apoyo y la participación creciente de toda la sociedad, en todos sus niveles de decisión, solo así podremos ser capaces de competir en el mercado mundial del siglo XXI
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DESARROLLO FINANCIERO


La creación de mercados financieros profundos y estables, con una mayor participación de los mercados de capitales, es indispensable para apoyar el desarrollo productivo y facilitar el financiamiento. Se requiere el desarrollo de instrumentos que estimulen el financiamiento de corto y largo plazo y apoyen el acceso al mismo por parte de sectores tradicionalmente excluidos. También es necesario desarrollar instrumentos de intermediación que reconozcan la heterogeneidad productiva de la región y por ende la diversidad en los riesgos financieros y económicos que ella conlleva. La innovación financiera -entendida como el fortalecimiento y surgimiento de instrumentos bancarios y no bancarios que permitan mejorar la gestión de los riesgos, en contextos de importantes heterogeneidades productivas- es determinante para reducir los costos de intermediación de los recursos y estimular el proceso de ahorro e inversión.

FACULTADES COMPROMETIDAS

las facultades de las carreras administrativas, estan comprometidas en brindar a los estudiantes una catedra integra, una formacion completa y con vision a un futuro.
los estudiantes deben tener la capacidad de aprender y de aplicar en la vida diaria la formacion que en las universidades se adquiere, es necesario contar con profesionales comprometidos con el desarrollo del pais, ademas tener un sentido de pertenencia y critico frente a los problemas de la sociedad.

LA GLOBALIZACION FINANCIERA

La globalización financiera suele ser señalada como la culpable de la serie de crisis económicas que sacudieron a varios países de mercados emergentes a finales de los años ochenta y noventa. En este artículo se deja a un lado la polémica y se establece un marco para analizar los estudios cada vez más numerosos sobre los costos y los beneficios de la globalización financiera